viernes, 15 de junio de 2012

Benditos los olvidadizos...


Saben cuando alguien te dice cosas como ‘de los errores se aprende’, ‘lo que no te mata te hace fuerte’, ‘perdona pero no olvides’,… ¿? bueno, yo he llegado a pensar que todo eso se reconsidera cuando existe la opción de regresar al pasado, o simplemente borrar tu memoria. Si, así como ocurre en la película Eternal Sunshine of the Spotless Mind, donde se realiza un tratamiento de Borrado de Memoria Seleccionada, donde eliminas cualquier recuerdo, vivencia, o situación que hayas experimentado así sea de manera personal o con alguien más. Pues así, te planteó la incógnita: ¨¿eliminarías cualquier recuerdo de alguien especifico, de haberse conocido, interactuado,  e incluso (más incluso) enamorado?¨. Para mí la respuesta en estos momentos es muy clara: si lo haría. Borraría desde el momento en que nos dijimos un simple ‘Hola’, hasta el último beso que no querías entregar. Los recuerdos, aunque sean especiales, únicos e irremplazables, duelen mucho más que la ausencia, porque son los que te acompañan día a día, los que te entregan al insomnio descarado de cada noche, los que te llevan de nuevo a esos momentos que quisieras olvidar… o borraría solo aquellos instantes en que me sentía miserable por tus acciones, por tus excusas inverosímiles que yo creía aun cuando no creía, por tu silencio y tu miedo a no ser mala persona,… o mejor me quedo con esos recuerdos, así tendría una excusa para odiarte… aunque nunca podre odiarte. Mejor elimino todo: dolor, lágrimas, sonrisas, besos, charlas, música, juegos,…  ¨No llegues a mi vida si tienes la intención de irte¨, ojala las palabras conjugaran con las acciones. Adiós. Fue agradable conocerte y el resto.

Por eso lo digo, benditos los olvidadizos. Aquellos que no recuerdan, que olvidan y siguen adelante. Nada afecta, a nadie afectan. Y cito el poema de Alexander Pope, que refleja aquello que intenté expresar:

How happy is the blameless vestal’s lot!
The world forgetting, by the world forgot.
Eternal sunshine of the spotless mind!
Each pray’r accepted, and each wish resign’d

Y una traducción algo fiel al poema:

¡Cuán felices son aquellos que viven sin culpa!
Ellos se olvidan del mundo y son olvidados por éste.
¡El eterno resplandor de una mente sin recuerdos!
Que solo acepta sus oraciones y rechaza sus deseos.

Y con la excusa de que el destino nos tiene preparado lo mejor, como un tonto espero encontrarte otra vez, y volverte a conocer, y empezar de nuevo…

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